Peteras Peteras, adolescentes argentinas que la chupan por cuatro duros, por delegar sus deberes, por alcohol o por entrar a discotecas.
Siempre se ha creido que la prostitucion de adolescentes era un mito urbano, algo aislado que rara vez ocurria. El diario ClarÃn conversó con chicas y chicos que admiten la prostitucion con naturalidad, y que aseguran que es una forma de hacerse de dinero de modo "simple, rápido y sin marcas", con plata en el bolsillo acceden al alcohol. Según ellos, "si no tomás, no tenés onda" o lo que es lo mismo : "si no te emborrachas cada fin de semana, no molas, no eres cool".
Segun el testimonio de un joven argentino que conoce bien el fenómeno de las peteras:
"Un amigo enganchó una oferta de una chica de 14 años en un boliche de la Costanera en diciembre: cinco pesos. Obvio que agarró", cuenta Manuel, de 17 años y de Recoleta. Para los varones, estas chicas son conocidas como las "peteras". Las peteras tienen entre 14 y 19 años, van a colegios secundarios de Capital y conurbano, y por comerles el rabo a sus compañeros cobran entre 2 y 10 pesos aunque también lo hacen a cambio de que los chicos les hagan los deberes y en otros casos piden un porro o el simple hecho de que las dejen ingresar al boliche o a fiestas a las que no tienen acceso por ser menores de edad.
Las peteras comen rabo en los baños del colegio, en los microbuses que salen hacia los boliches o que van hasta los campos de deportes, o en los clubes de rugby y hockey, según testimonios coincidentes que recogió ClarÃn. "La hermana de mi ex novio, que tiene 16 años, me contó muchas veces que sus amigas les hacÃan sexo oral a los compañeros en el baño de varones del colegio para que les hagan la tarea", dice Eugenia (19 años, de San Isidro). Tomás (18 años, de Beccar) cuenta: "En mi colegio echaron a una chica de 16 porque la encontraron en el baño de mujeres haciéndole sexo oral a un chico de quinto por cinco pesos. Nos pareció zarpada".
Las madres parecen ser más comprensivas al momento de enterarse lo que hacen sus hijas o las amigas de éstas. Silvia, mamá de Micaela (13 años) señala: "A mà no me cierra el grupo de amigas de Mica. Cuando me cuenta algo, voy y lo hablo con sus madres. Porque las chicas se imitan entre ellas para no quedarse afuera". Hay padres, en cambio, que se niegan a creer que sus hijas estén involucradas y que han sido peteras: "Mi nena no harÃa eso jamás. La mato, no la dejo salir más", argumenta Ricardo, papá de Martina, de 15.
Los chicos y chicas indicaron a ClarÃn que el término "peteras" no es nuevo ni se restringe a un lugar determinado. "Siempre lo hablamos con los chicos cuando hacemos el preboliche", asegura Gustavo (17 años), de Belgrano. "El año pasado, antes de terminar el torneo de rugby, un flaco de un club de La Plata contó que le pagó como a tres minas por hacerle sexo oral en las gradas de la cancha", añade.
"No sabés la que me hicieron en el fondo del bondi el viernes", cuenta Pedro de 17 años. Dice que una chica le chupo la pija a el y a alguno de los amigos que viajaban al lado de él. "Se te acercan, te dicen si querés y, obvio, decÃs que sÃ. Si no agarrás sos un tonto porque las minas que hacen petes son re lindas y te cobran dos mangos para emborracharse. Es mejor que estar con una prostituta que me da asco", explica. "Además -sigue- sabés que todos los viernes y sábados van a estar en el micro".
"En los bondis que salen todos los viernes y sábados a los boliches de San Miguel o a los del Centro, hay chicas que se van para el fondo, se tiran encima de los flacos y se ponen a hacerles un pete. A mà me da asco, asà que me siento adelante de todo", contó Pilar, adolescente de Don Torcuato que no soporta a las peteras y tiene 16 años.
Testimonio de una Petera
"Nunca pedà plata, pero les decÃa que me compren tragos por hacerles sexo oral a los chicos", cuenta, arrepentida, Macarena (16 años, de Acassuso). "Lo hacÃa -continúa- en el vestuario de los clubes cuando Ãbamos a una fiesta. Otras veces, en el micro que va al boliche, a chicos que conocÃa ahà para que después nos compraran un trago".
Macarena asegura que "no era la única", y que el objetivo era emborracharse para divertirse más. "Me mandé muchas macanas", admite. Y dice que la distancia que tomaron sus amigas y los retiros espirituales, la ayudaron.
La verdad, que se puede pensar de estas adolescentes? Ademas de putas son tontas, como cobran tan bajo el pete? Las zorras que hacen la calle cobran mucho mas por cualquier servicio y ganan dinero de verdad no piden tragos ni tareas. Dejense de tonterias carajo!
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