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Martes, 07 de Abril de 2009 10:02 |
Nada en este mundo puede ocupar el lugar de la persistencia.
El talento no lo hará: nada es más común que la gente talentosa sin éxito.
El genio no lo hará: la genialidad no recompensada es casi un proverbio.
La preparación no lo hará: el mundo está lleno de fracasados educados.
La persistencia y la determinación por si solos son omnipotentes.
La perseverancia ha resuelto y siempre resolverá los problemas de la especie humana.
Calvin Coolidge.
Desde Seattle, en Estados Unidos, llega una noticia asombrosa, Maury Marler es un anciano de más de 90 años de edad y está recibiendo sus honores como piloto de aviones. PodrÃa estar en su lecho de muerte, podrÃa estar en las últimas hasta el culo de las pastillas del asilo, podrÃa jugar a las cartas con los compis de la residencia de la tercera edad, pero no, para que desperdiciar el último cartucho en mierdas, a pilotar aviones como un Top Gun.
No, no estoy bromeando. Y sÃ, logró superar las pruebas fÃsicas que se piden al examinarse para obtener la licencia para poder volar en uno de estos aparatos. Si alguien que está leyendo esta noticia lo conociese en persona, pensarÃa que es mucho más joven ya que aparenta menos edad, no está senil, no lleva protesis y sus articulaciones son originales, incluso las rodillas. No se comporta como el abuelo cebolleta y es tan agudo como una navaja.
"Yo no siento que tenga 91 años, estoy bien", dijo Marler.
Marler nació en el año 1918 mientras que la Primera Guerra Mundial estaba todavÃa asolando a Europa. Fue la primera gran guerra que vio el uso real de los aviones en combate, la utilización de la aviación como método de ataque relámpago en conflictos bélicos. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, algunos jóvenes como Marler estaban inscritos en la escuela de vuelo después de firmar un acuerdo con la Guardia Nacional de Utah ROTC en un programa para ayudar a pagar la universidad de los estudiantes americanos menos pudientes.
La escuela militar de aviación no le fue del todo bien pero llegó a sacarse su licencia de piloto privado en 1941, pero desde hace mucho tiempo esa licencia ha pasado de la fecha de vencimiento. El libro de registro con anotaciones de vuelo, que puede verse en una de las imágenes de la galerÃa más abajo, algo asà como un cuaderno que representa el diario de notas de un piloto, que comenzó a usar entonces tiene ya más de 66 años, no volvió a retomarlo hasta el año 2008 cuando fue a la escuela Galvin Flight Service en Seattle's Boeing Field para retomar las clases de vuelo.
Maury Marler pensó que la larga pausa en su actividad como piloto fue un error, creyó que no volverÃa a ser capaz de volver a controlar una avioneta.
"Yo no creÃa que pudiese resultar, pero lo hizo", dijo Marler.
Cuando se mudó a una comunidad de jubilados cercana al aeropuerto de Renton, tuvo la revelación de volver a volar, de ser piloto de nuevo.
La realidad es que volar, ser piloto, era la vida de Marler. Tras una trayectoria durante la cual llegó a ser un oficial de la U.S. Air Force llegando a acumular más de 3000 horas de vuelo, ayudando a otros pilotos a llegar a sus destinos. Tras alcanzar el rango de Lt. Coronel, se retiró en el año 1967. Después comenzó su segunda carrera como piloto trabajando en Boeing.
Marler asegura que solamente seguirá volando mientras crea que puede hacerlo con seguridad, o mientras le dejen, buscará un rincón, cerca del cielooooo.
"Voy a volar tal vez un año más, tal vez dos. Tal vez más dependiendo de si mi salud se mantiene como está hasta ahora", dijo Marler.
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